jueves, 13 de marzo de 2008
Un estética de lo siniestro
Solo el carácter ambivalente de los hechos, puede provocar el aparecimiento de lo extraordinario, misterioso o mágico, que produce a su vez la promiscuidad entre lo orgánico y lo inorgánico, entre lo humano y lo inhumano. Bajo estos parámetros el cineasta checo Jan Svankmayer, construye una metáfora para ilustrar los hilos que mueven la maquinaria del poder que regula, compromete y define los valores, las instituciones y las estructuras que el ser humano ha creado. Hay una estética a través de la cual el director va exponiendo un inventario temático que tiene como lugar común lo siniestro. Desde esta perspectiva, las repeticiones flagrantes que se observan en los tres cortos, ruedas que giran e instrumentos que provocan destrucción, por ejemplo, nos dejan una sensación de horror, fatalidad y destino. Esta ambivalencia, además, produce cierto efecto siniestro muy profundo que esclarece, de forma turbadora, la naturaleza de las imágenes, cuando el ser vivo es un ser figurado, que parece humano sin serlo.
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2 comentarios:
Relacionado con lo siniestro, está lo grotesco. Lo grotesco es la mezcla de categorías que en cierta forma en la realidad no se mezclarían, como animal-hombre. Como las carnes que son animal muerto y sin embargo son tan humanas. Lo siniestro se produce cuando lo familiar pierde el piso y es el vértigo de caer. Es como una mezcla de los dos.
Lo siniestro siempre es atrayente. Tus palabras son siniestras y oscuras... me encanta!!!
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