BIG CITY BLUES de Charles Van der Linden
Una niña pre adolescente juega con un blanco conejo que acaba de arrebatarle a otro niño más pequeño, en las instalaciones de un edificio en construcción y abandonado. De pronto encuentra dos borrachos y uno de ellos la persigue intentando violarla. La persecución termina en tragedia.
Presentar una problemática a través de la inocencia de los niños siempre tiene un efecto más impactante en el espectador. En Big City Blues, Van der Linden propone una situación dramática a partir de un inocente juego: una niña pre adolescente en un edificio abandonado buscando un pequeño conejo blanco arrebatado previamente de un niño más pequeño. Inocencia y pureza que contrarresta con personajes marginales, que han hecho de este edificio de juegos para unos niños un refugio para beber despreocupadamente. La muchacha, una “lolita” irrumpe en su letargo para desatar un deseo angustioso y cruel en un alcoholizado sujeto que no repara en nada más que poseer a la inocente criatura. El final vertiginoso: una muerte, un despreocupado músico tocando su trompeta y el pequeño niño que regresa por su conejo. Pero la historia no acaba allí, esta vuelve a repetirse, solo que no sabemos esta vez qué pasará con la nueva muchachita. No existen diálogos, solo leves sonidos sugerentes y al final la melodiosa trompeta solapando la catástrofe.
Analía Beler
jueves, 6 de marzo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario