martes, 11 de marzo de 2008

LA VIDA ES TANGO

TANGO (1998), producción hispano-argentina, filmada en Buenos Aires, es una de las piezas magistrales del director español Carlos Saura. La técnica, la narrativa, así como los diversos dispositivos cinematográficos, se ponen al servicio de la estética. Es la consecución del arte por el arte.
El argumento se basa en una obra teatral, con música de tango y basado en las experiencias sentimentales retratadas en diversos cuadros del director Mario Suárez (Miguel Angel Solá), quien sufre la separación de su esposa, la bailarina Laura Fuentes (Cecilia Navora), belleza madura y temperamental. Todo esto es alimentado no solo por el baile sino por una fotografía del italiano Vittorio Storaro, que ya aporto cosas para el tango, como en escenas de "El último Tango en París" y "El Conformista", ambas de Bertolucci. Hablan de verdadera poesía visual.

En el film, figura el poderoso y mafioso Angelo Larroca (Juan Luis Gallardo) que le pide a Suárez que realice un casting a su joven y hermosa novia. Así, Suárez conoce a Elena Flores (Mía Maestro), de la cual termina enamorado. Elena encarna el amor joven, lleno de bríos y vitalidad. El director y la bailarina terminan viviendo juntos, ante la mirada del mafioso que amenaza con matarla si lo deja. El desenlace es fatal. Pero lo interesante es que Elena se convierte en musa del Director. Es el clímax del film, cuyo punto culminante se nota en un triángulo amoroso donde 2 mujeres se disputan a un bailarín, y ambas terminan besándose. Una fuerte carga de erotismo visual donde el tango brilla en forma brutal.

Brillan escenas llenas de virtuosismo como la del bailarín Julio Bocca, que aportan su arte personal, con música de fondo del talentoso Lalo Schifrin, y del gran maestro Astor Piazzolla; siempre con presencia de la cámara de filmación montada en una grúa, que recuerda al espectador que se encuentra viendo una película. Escenas cumbres del film son el tema de los desaparecidos durante la Dictadura del 76 en Argentina, momentos llenos de angustia y terror; asi como el homenaje a Carlos Gardel, con el manejo sutil de secuencias de sus películas.

En resumidas cuentas, “Tango” es la pieza maestra de Saura, un gran homenaje al Tango como expresión de la rica cultura rioplatense y para quienes lo toman como más que música, como una forma de vivir. Es un magnifico ejemplo de cómo se puede hacer tributo a la música popular de un país, convirtiéndose en una pieza referente de la cinematografía argentina.

2 comentarios:

Christian León dijo...

En general es una reseña muy clara. Yo te haría solamente dos apuntes:

- "Hablan de verdadera poesía visual." En esta linea me parece que falta el sujeto.

- "Una fuerte carga de erotismo visual donde el tango brilla en forma brutal." En està línea me pregunto: ¿qué significa brillar de forma brutal?

JFM dijo...

Me gustó tu conclusión... "un magnífico ejemplo como se puede hacer tributo a la música popular de un país"... muy sencillo y amable.