
Viena de la posguerra, un escritor norteamericano de novelas baratas, Holly Martins (Joseph Cotten), llega a visitar a su gran amigo de la infancia, Harry Lime (Orson Welles), quien acaba de morir atropellado hace algunas horas. ¿Accidente o asesinato? De la segunda hipótesis nace el desarrollo de El Tercer Hombre. Como lo dice el título, no hubo dos testigos, sino tres. Tanto el protagonista como el espectador, se sorprenderán al descubrirlo: un villano despiadado. El Tercer Hombre, clásico del cine negro europeo, fue rodado en Viena en el año de 1949, con el interés de hacer una película comercial. Su director formal fue Carol Reed, y su director “tras bastidores”, lo cual es un dato en discusión y no confirmado, fue Orson Welles. En realidad, es este último quien se roba el show de la película, pues haya colaborado en dirigirla o no, su personaje, secundario (creado por él mismo), influye en toda la estética del filme. Sin embargo, no se puede quitar méritos a Carol Reed que estuvo nominado al Oscar por mejor dirección, al guión de Graham Green, expresamente creado para la película, y a su director de fotografía, Robert Kraser, quien se llevó el galardón. De hecho el juego de luces y sombras contrastadas, fantasmales, de los fotogramas, crean, según los entendidos, la mejor presentación de un personaje: Orson Welles, alzando la ceja, aparece de la sombra de una puerta, y una cítara contenta, de Anton Karas, toca como telón de fondo, mostrando la alegría de una ciudad azotada macabramente por la guerra.
2 comentarios:
Muy buena reseña. El títular es muy preciso para la nota. Me gustò que manejas mucha informaciòn sin volver pesada a la nota.
Me gustó mucho la información "tras bastidores". Creo que los datos curiosos que no se ven en la película generan interés para verla. Tu reseña me condujo a alquilar la peli y verla.
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