martes, 11 de marzo de 2008

En busca de un sueño

La selva amazónica en plena fiebre del caucho a comienzos del siglo XX, es el escenario que escoge el director alemán Werner Herzog para escenificar el delirio de un soñador: Brian Swewney Fitzgerad “Fitzcarraldo” (Klaus Kinski). Un comerciante venido a menos que tiene algunos intentos fallidos por prosperar con alguna genial idea en medio de los “barones del caucho”: intenta hacer un ferrocarril, luego una fábrica de hielo y por último tiene la delirante idea de construir una ópera en la ciudad de Iquitos en la selva peruana, semejante a la construida en Manaos, en pleno corazón de la selva. Luego de viajar 2 000 kilómetros en una precaria embarcación Fitzcarraldo llega a Manaos acompañado de su amante Molly (Claudia Cardinale) para ver una interpretación del entonces famoso tenor italiano: Enrico Caruso. Manaos en ese entonces era una ciudad donde abundaba la riqueza, producía más del 80% del caucho que se consumía en el mundo y la fortuna era tan abundante que construyeron una ópera de tal lujo que no tenía nada que envidiar a las mejores del mundo, y donde los grandes artistas de la ópera como Caruso se presentaban todo el tiempo. Esta idea alucinante de tener tanto lujo en medio de la agreste selva, es sin duda la inspiración de Herzog para construir la historia de Fitzcarraldo.

Filmada en 1982, Fitzcarraldo es un nuevo intento de Herzog por escenificar personajes apasionados en escenarios complejos, -lo hizo también en Aguirre la ira de Dios, diez años antes-. En el filme un siempre cautivante Klaus Kinski, tiene la empecinada idea de construir una ópera a como de lugar, para conseguirlo, debe convertirse en un comerciante del caucho y obtener grandes ganacias, pero los mejores terrenos ya han sido ocupados por sus predecesores, así es que emprende un arriesgado viaje para llegar hasta la única tierra que queda disponible. En su aventura Fitzcarraldo decide que la gigante embarcación debe atravesar una montaña. Con la ayuda de poleas y la fuerza de cientos de jíbaros la colosal embarcación efectivamente es trasladada a través de la montaña. Fitzcarraldo no sabe mucho de nada, lo único que sabe es serle fiel a sus sueños.

4 comentarios:

Christian León dijo...

Me parece que el inició del segundo párrafo es más potente que el del primero. Yo empezarñia con el segundo párrafo. Invierte el orden haber que pasa.

Christian León dijo...

Otra cosa: el título es demasiado general. Busca alguna palabra que señale algo más específico del la película o de tu nota.

Marcelo Valladares dijo...

me gusta la parte de "serle fiel a sus sueños"..como un motor de las acciones..todo esta redactado con ganas, con pasion. Quiero ver esa pelicula

JFM dijo...

"Personajes apasionados en escenarios complejos"... clarísimo. Utilizas un lenguaje común el cual permite que tu reseña llegue a más personas. "lo único que sabe es serle fiel a sus sueños"... qué linda conclusión! Otra película que tengo que ver!