Sinopsis
Una niña se extravía persiguiendo un conejo en un edificio abandonado, mientras lo busca es encontrada por un alcohólico, quien la persigue movido por el deseo. Entre forcejeos y carreras suben el edificio... Algún momento tendrán que bajar.
Crítica
Alguien desea algo, lo persigue, solo quiere alcanzarlo. Una niña quiere un conejo y un ebrio quiere una niña. El perseguidor y el perseguido intercambian papeles en un girar constante sin principio ni final, alimentado únicamente por la ambición, la codicia, el deseo; sentimientos que a su vez son los principales motores anímicos de una urbe.
Como en la ciudad los valores se confunden en la ruleta sin salida del deseo, donde el bien deviene en mal y el subir implica caer, dualidad siempre presente en la película.
...dos personajes ebrios y adormecidos en un edificio inacabado; el uno es negro y el otro blanco; metáfora cínica y cruel de la diversidad y la alienación sociales propia de la gran ciudad, nos insinúa que todo ciudadano de alguna manera es un marginado.
La película resulta entonces la metáfora de una ciudad, que crece fría y desolada como un edificio en construcción al ritmo monótono y opresivo de una ambulancia y con la tristeza lánguida de un blues
Kléver Vásquez
miércoles, 5 de marzo de 2008
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